FEQUESI nace de una ilusión muy sencilla: que cada persona —niña, madre o abuela— pueda llevar consigo un recordatorio de fe que le recuerde, en cualquier momento, que Dios y la Virgen están con ella.
Vengo de una familia mariana. Estudié en colegios católicos, igual que mi madre, y para ambas eso fue una gran bendición: ahí se sembraron las bases de nuestra familia y los valores que hoy nos sostienen. Guardo solo buenos recuerdos de las religiosas que fueron mis maestras, y mi madre siempre dice que gracias a ellas y a su fe pudo sanar y salir adelante en momentos difíciles de su adolescencia.
Cuando nacieron mis hijos, el primer lugar que visitamos al salir de la clínica fue la iglesia: ahí se los presenté a Dios y a la Virgen, y se los encomendé. Hoy, en familia, seguimos creciendo cada día en la fe, cumpliendo con nuestros sacramentos.
Tener un rosario cerca, un dijecito, una imagen de Jesús o de la Virgen nos ayuda a sentir esa presencia. Así somos los seres humanos: necesitamos algo que nos recuerde que estamos abrazados por un amor más grande. Para mi hija, sus accesorios se han convertido en una forma de sentirse segura en cada nueva etapa de su vida.
Por eso nace FEQUESI: un legado que queremos dejar a las familias. Piezas sencillas que sean un recordatorio de fe — fe que sí se puede, fe que sí eres amado, fe que sí eres hijo de Dios y Él siempre estará contigo.
Soñamos con que cada pieza FEQUESI acompañe los momentos más importantes: un cumpleaños, un bautizo, una primera comunión, una boda, o simplemente un detalle especial entre familia y amigos.